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Síndrome del Burnout:  La enfermedad del trabajo

Escrito por: Licda. Yorlen Jiménez Rojas

En la vida laboral, el cansancio es normal.  Por eso son tan importantes los descansos y las vacaciones, para recobrar fuerzas para cada jornada y recobrar las fuerzas físicas y mentales.

Sin embargo, cuando el agotamiento físico, mental o emocional persiste, no es normal. Trata de responder estas preguntas:

¿Has sentido un nivel de estrés relacionado a su trabajo, que te lleva al agotamiento físico, emocional o mental? 

¿Has tenido sentimientos de desánimo, apatía o tristeza ante las tareas diarias?

¿Has pensado en ti mismo como alguien inútil o falta de sentido de vida?

 ¿Has notado que esta es una situación que ha venido ocurriendo paulatinamente en las últimas semanas o meses?

Si la respuesta es sí, podrías estar pasando por el” Síndrome de Burnout”.  Presta atención a la siguiente información.

La traducción al español es “Síndrome del Quemado”, y se puede definir como una alteración psicológica relacionada con el contexto laboral, que puede llegar a ser un trastorno, por el deterioro en la calidad de vida.

Con este síndrome, estamos ante dos características principales: el trastorno del estado de ánimo (como la depresión) y el trastorno de ansiedad, pero sin ser depresión o ansiedad en sí mismo.  Es decir, este síndrome tiene su propio perfil.

Podríamos decir que el Síndrome de Burnout es un cansancio emocional, despersonalización y disminución de la realización personal que se da en el contexto laboral, en personas que tienen mucho contacto con usuarios o clientes (C. Maslach y S. Jackson, 1986).

Como vemos, este síndrome es la respuesta extrema al estrés crónico que se origina en el ámbito laboral y repercute en la vida individual, tanto como en el ámbito laboral y social. Es decir, afecta el desempeño laboral y las relaciones sociales de la persona.

Situaciones de riesgo

Hay ciertas características que encontramos que pueden desencadenar este síndrome:

  • Identificación exagerada con el trabajo, provocando falta de equilibrio razonable entre la vida laboral y la vida personal.
  • Intenta quedar bien con todos, asumir tareas y funciones que no corresponden a su cargo.
  • Tener una actividad laboral relacionada con el ofrecimiento de servicios que lo vinculan al cliente en un nivel más emocional. Esto no significa que no pueda presentarse en otro tipo de labores, pero profesiones como doctores, enfermeras, maestros, psicólogos, consejeros tienen mayor riesgo de desarrollar la condición.
  • Sentir poco o ningún control sobre el trabajo.
  • El trabajo es especialmente monótono y no tiene sobresaltos.

Síntomas principales del Burnout

Los principales síntomas son:

  • Agotamiento emocional por la ejecución de tareas diarias y permanente con personas: profesionalmente existe un desgaste, que produce agotamiento psíquico y fisiológico. Hay pérdida de energía, fatiga a nivel físico y psíquico.
  • Actitudes negativas en relación con los usuarios/clientes, junto un incremento de la irritabilidad, y pérdida de motivación. Este “endurecimiento” de las relaciones puede producir un trato deshumanizante a los clientes. (a esto llamamos “despersonalización”)
  • Insatisfacción en el sentido de vida general, se experimenta un sentimiento de inutilidad, que tiene que ver el debilitamiento de la autoestima personal. Aumenta la frustración y manifestaciones de estrés a nivel fisiológico, cognitivo y comportamiento.

Origen del Burnout

El agotamiento del trabajo puede ser el resultado de varios factores y puede darse por condiciones tanto a nivel de la persona (tolerancia al estrés y a la frustración, etc.) como organizacionales (deficiencias en la definición del puesto, clima laboral, estilo de liderazgo, entre otros).

Pero comúnmente encontramos causas como:

  1. La falta de control, es decir cuando hay una incapacidad de tomar decisiones laborales como horario, carga de trabajo, tareas desempeñadas, puede haber un agotamiento.
  2. Expectativas laborales poco claras, o no hay seguridad en el puesto de trabajo, el grado de autoridad que tiene la jefatura, o bien, no creemos cumplir con las expectativas.
  3. Cuando existen relaciones tóxicas en el trabajo, hay un desgaste emocional significativo por experimentar un clima laboral disfuncional
  4. Si el trabajo no se ajusta a los intereses y habilidades propios, hay un factor estresante que aumenta con el tiempo, y produce insatisfacción laboral
  5. La monotonía o el caos son factores que nos drenan la energía constantemente, para lograr la concentración. Esto contribuye a niveles más altos de fatiga y agotamiento.
  6. Desequilibrio entre la vida laboral, familiar y social. Cuando el trabajo ocupa gran parte de su tiempo y esfuerzo y no tiene suficiente tiempo para estar con la familia y amigos, se puede quemar rápidamente.

 ¿Qué hacer si experimento el Burnout?

Comencemos por lo que no debemos hacer:   Ignorarlo o no tratar el Burnout.  Sencillamente porque tiene consecuencias significativas sobre la salud integral:

Estrés excesivo, fatiga, insomnio, depresión, ansiedad, abuso de alcohol o drogas, deterioro cardiovascular, colesterol alto, problemas relacionales a nivel personal o familiar, accidentes cerebrovasculares, dolores musculares, pérdida de peso (u obesidad), migrañas, desórdenes gastrointestinales, problema en el ciclo menstrual, alergias, asma, entre otros.

Por ello, si crees estar experimentando Burnout, lo mejor es hacer la consulta médica o psicológica y descartar la existencia de condiciones de salud subyacentes.

Algunas sugerencias…

Ante el Burnout, lo mejor es tomar medidas.  Consideremos lo siguiente:

  • Tratemos de administrar los factores estresantes que contribuyen al agotamiento del trabajo. Iniciemos con identificar lo que genera los síntomas de Burnout y procuremos hacer un plan para resolver los problemas.
  • Evaluemos nuestras sus opciones. Por ejemplo, conversar las preocupaciones específicas con su supervisor o jefatura, podría ayudar a concretar compromisos o soluciones.
  • Ajustemos la actitud. Al evaluar qué actitud tenemos en el trabajo, podemos mejorar la perspectiva. Tratemos de redescubrir los aspectos agradables de su puesto.
  • Establecer relaciones positivas con los compañeros obtiene mejores resultados. Tome descansos cortos durante todo el día.
  • Busquemos apoyo en otros. El apoyo y la colaboración puede ayudarnos a lidiar con el estrés laboral y la sensación de agotamiento.
  • Evaluemos los intereses, habilidades y pasiones. Una evaluación honesta nos puede ayudar a decidir habrá que considerar un trabajo alternativo, como por ejemplo uno menos exigente o que mejor se ajuste a los intereses o valores fundamentales que tenemos.
  • Hagamos ejercicio. La actividad física regular como caminar o andar en bicicleta, nos ayuda a lidiar mejor con el estrés.
  • Procuremos “desconectarnos” del trabajo y dedicarse a otra cosa en el tiempo no laboral.

Por último, mantengamos una mente abierta mientras consideramos opciones, y si estamos experimentando el síndrome, hagamos lo necesario para solucionarlo.

No hagamos de esto algo más grave, confundiendo el Burnout con una enfermedad.   No lo es.  Es una condición de desgaste profesional ante lo cual debemos reaccionar proactivamente.

Maslach, C., & Jackson, S. E. (1986). Maslach burnout inventory manual (2nd ed.). Palo Alto, CA: Consulting Psychologists Press.

 

 

Licda. Yorlen Jiménez Rojas

Psicóloga

Tel. 7110 5071

yorlenjimenez@yahoo.com

Desamparados, San José. Costa Rica

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